Renato, cálmate, tú la viste mal, pero nosotros vemos un gran adelanto en ella.
En casi tres años, nunca había hablado, sabes lo importante que es ese cambio, es un gran paso. No tienes idea lo felices que estamos nosotros de escucharla hablar, él sonríe irónicamente, pero por dentro está destruido.
Con las pruebas que le entregó su padre y al verla en esa situación, lo destruyeron por la culpa que siente. En la mañana ver a su madre en el estado en que está y en la tarde ver a Aitiana perdida