Ninguno de los dos dijo nada cuando se subió en el auto, o cuando dejamos a Daniel atrás, tan sólo nos mantuvimos en silencio, sin tan siquiera poner la radio.
¿por qué quieres dejar de ser popular? – preguntó tras un rato en silencio, mientras yo me tocaba las manos, nerviosa, sin saber qué responder – Ser una chica