Él la veía perfecta y cuando se voltea, estaba tan encantadora que se dejó hechizar por un momento, hasta que noto que sus senos son protagonistas de aquel vestido.
Recordando que el tal Simón estaría en la fiesta y de lo molesto que sería, Arden rápidamente se puso serio.
—No irás vestida así, se te marca mucho el cuerpo, casi que te pueden ver desnuda y no correré el mismo riesgo de nuevo. —dice Arden.
—¿De nuevo? —Queda confundida—. ¿Matthijs te contó?
—¿A qué te refieres? —él queda conf