—¿Y entonces?...
—Que tienes razón amor y lo siento, debo organizarme más para estar juntos, esto me recuerda a cuando me revelaste tus temores y la verdad es que no quiero que se cumplan.
—Puede que haya exagerado un poco, soné como un niño.
—No bebé, tu me has estado apoyando siempre y cuando me necesitas, no estoy para ti y claro que puedes ser amigo de Judith, no pienso que vayan a tener algo juntos porque confío en ti, creo que mis celos son porque envidio el tiempo que pasan juntos, po