No fue sencillo llegar al lugar donde debíamos ir, sobre todo porque la señal del GPS se perdía por momentos y eso nos puso a dudar más en más de una ocasión. Lo bueno fue la gente, fueron amables y nos indicaron el camino a seguir hacia el pueblo y por fin vimos el letrero que decía Pueblo Buho.
Al dejar la camioneta a un lado de un colegio nos dirigimos a preguntar si sabían dónde quedaba la finca de la señora Carmenza Echeverry y a todos los que les preguntamos nos dijeron lo mismo.
Queda