Era domingo, mirábamos las noticias del mediodía. Ayer no salimos casi de la habitación, mi tacita de leche y yo. Nos la pasamos haciendo el amor, sudando como y saciando el deseo de nuestros cuerpos. También planeando nuestra boda. En ocho meses, ya que ha pasado un año de la muerte de sus familiares y porque quiere que sea luego del nacimiento del hijo de Onely. Serán bodas separadas. Ella quiere botar la casa por la ventana, dado que se casa con el hombre que ama y eso me llena de orgullo. O