Ingenua, ingenua, ingenua. No podía parar de repetirme a mi misma lo tonta que podía estar mostrándome ante cualquiera de las partes. Era sencillo, si Seth me había estado engañando, entonces había sido una ingenua por creer que nuestro amor era una profecía y que estábamos destinados a estar juntos. Si, por el contrario, Goth me engañaba, entonces sería una ingenua por creer en el lobo que me desterró tantos años atrás.
Sin embargo, me sentía tan fuerte y libre corriendo alrededor de los árbol