Me sentí frágil, pequeña, tan diminuta como una hormiga. ¿Acaso había regresado a ser una insignificante loba que no puede defenderse? La gran loba peleadora en la que creí convertirme había quedado ya muy atrás. Eso era doloroso para mí, sentía que tenía potencial para dar mucho más, para seguir peleando.
No obstante, ahora el destino de todos los que amaba y el mío propio estaban en las manos de dos brujas inestables.
Todo lo que yo sabía de las brujas era que hacían hechizos y pociones a cam