CAPITULO 40
Ezra Lennox
Quiero seguir durmiendo, pero no puedo. La noche pasada fue un sueño, poder al fin hundirme en Blair, beberme sus gemidos, morder cada centímetro de su piel… fue el put0 paraíso para mí.
Pero esta mañana… esta mañana me he despertado en una mald1ta pesadilla y por más que intento despertar, no puedo.
La felicidad que creía por fin encontrada se me esfumo de las manos, tan rápido como llego; lo de anoche con Blair fue el presagio de un fin inminente y ni siquiera lo ad