Esa noche, mientras las mujeres se preparaban para dormir, Safira reflexionaba sobre los eventos del día. Estaba sentada en su cama, mirando por la ventana hacia los jardines iluminados por la luna.
"Layla cree que puede intimidarme," pensó, apretando los puños. "Pero no permitiré que me derrote. Vine aquí para demostrar mi valía, no solo al príncipe Faruq, sino a todo el palacio. Si tengo que enfrentarme a ella una y otra vez, lo haré. No me rendiré."
Safira sabía que tenía aliados entre las re