PRIMERA CITA.
Caminaron tomados de la mano hasta el elevador, una vez que entraron, Karim buscó mirarla directo a los ojos, pero Aiko lo evitó con evidente vergüenza, por dentro la mujer se castigaba, sabía que debía mostrarse segura de lo que hacía y no como una chica inexperta, tímida e ingenua, pero no sabía cómo hacerlo, una vez más la teoría parecía muy sencilla al lado de la práctica.
El hombre sonrió con suficiencia, miró hacia la pared de fondo del elevador cubierta por un espejo, atrajo a la mujer h