LO IMAGINÉ.
Ha-naúl era muchas cosas, pero nunca tonta, desde hace mucho tiempo había investigado a Karim y a su hermana, sabía en que aspectos podían representar peligro para su nieta y en cuáles no. Quería que su nieta se formara como una mujer fuerte, capaz de tomar decisiones complicadas, saber poner sus intereses antes de sus emociones, ser determinada y coherente, pero esas cosas no podía aprenderlas junto a ella, porque su afectividad la obligaría a protegerla.
La mejor forma que había conseguido e