DEBES CUIDARTE.
Tres terribles turbulencias y un vuelo largo, junto con el estrés que le producía no saber nada de Aiko, Karim sin duda estaba agotado, había tenido mucho tiempo para pensar en la mujer y en lo que realmente sentía por ella, solo un loco enamorado debía sacrificarse de tal manera por estar al lado de una mujer y querer protegerla.
Cuando al fin el avión aterrizó Karim se sintió aliviado, en algún momento pensó que el avión se caería y todos morirían, parecía que la vida le regalaba una segunda