capitulo..
No regresé a la torre de inmediato.
Conduje sin rumbo durante veinte minutos con el collar de Rebecca apretado en la mano y la memoria que Adrián me había dado quemándome en el bolsillo interior del abrigo.
Lluvia.
Oscuridad.
Y una sola idea golpeándome una y otra vez:
había más.
Mucho más.
Adrián no me había buscado para darme información.
Me había buscado para abrir una tumba.
Y sabía exactamente cuál.
Entré a una de las casas seguras antiguas del imperio, una que casi nadie conoc