Capítulo 53.
Esforzándome por sonreír, como si fuera una muñeca de porcelana, trato de agradarles a todos los inversores que hay en la fiesta, personas refinadas a las cuales Gabriel me presenta como su novia, y con las cuales me veo obligada a intimar para intentar caerles bien.
Pero por dentro estoy ardiendo…
Después del encuentro que estuve con Víctor, mis piernas se sienten algo temblorosas y no puedo dejar de sentirme mojada ahí abajo, además de que sin mi ropa interior y usando un vestido, caminar