CAPÍTULO 25
ALAY BENJAMIN.
—Estás preciosa—Charlotte me abraza por atrás, entrelazando sus menos en mi vientre, tomándome por sorpresa mientras camino por el pasillo y así bajar al gran salón en donde se hará la fiesta.
Me suelta y nos miramos. Ella parece realmente arrepentida y creo que lo está intentando, pero aún así, un halago no me basta. Lleva un vestido celeste ajustado al cuerpo estilo medieval. Su abundante cabello oscuro cae en bucles, suelto y sedoso. Sus ojos tenían un delicado