63. Tu única función era tener un hijo.
Una hora después Víctor era liberado a las afueras de la ciudad con una única oportunidad para salvar su vida, en ese punto sabía que sus días estaban contados si no hacía lo que Ciro le había ordenado que hiciera.
Con solo recordar la expresión y la mirada del esposo de Julia, hizo que todo su cuerpo se estremeciera de miedo, no tenía escapatoria más que la de cumplir, para después echar su cabeza hacia atrás y reír al darse cuenta de que no había mejor castigo para Julia que el estar casada