Iván Urriaga, padre, contemplaba los papeles que le entregó su hijo. Antes de que saliera del cuarto, le advirtió que no volviera a ir a casa de Nathan.
—Fui a rescatar a Ari…
—Esa joven no necesita ser rescatada —lo interrumpió su padre de manera abrupta, y una vena en su frente se saltó.
Iván apretó los puños, con los labios fruncidos. Su padre se desvivía por arreglar todas las estupideces que cometió su hermano mayor.
En teoría, Nathan desvió dinero, lo inculpó de cosas que él no hizo, y,