—¡Aaaaaaaah!— Gritó desesperada incorporandome.
—¡Siria! ¡Cálmate, aquí estoy!— Informa Casius quien aparece por la puerta de la habitación.
—¡Los mató, a todos los mató!— Sollozo desconsolada.
—¡Cariño cálmate! Solo tuviste una pesadilla— Declara la bestia mientras me abraza con fuerza.
Me duele la cabeza y siento náuseas, mi corazón va a toda prisa y siento que me falta el aire. Dios, no se que rayos ocurre conmigo, eso se sintió muy real.
—¿Dónde estoy?— Indago a media voz.
—Estas en mi