Snowball
Al abrir la caja veo una bola peluda durmiente de color blanco y nariz rosa, que me llena de ternura, nunca antes había visto un hurón albino. Esto es estupendo, siempre quise tener una mascota, pero el Rey Magnussen no permitía la entrada de animales al castillo y por eso mi madre nunca me dejó tener ni siquiera un perrito.
Eufórica, lo tomo con cuidado para no asustarlo y lo acuno en mis brazos como si fuera un bebé, sorprendentemente, la alargada bola de pelos, no se molesta en de