La primera vez todo había sido una falsa alarma, así que confiaría en que esta vez sería lo mismo; aunque, por el bien de su paz mental, se haría una prueba de embarazo. Solo para que saliera negativa. No pensaba aceptar otro resultado.
Se mordió el labio inferior y, entonces, siguió las indicaciones que ya conocía. Dos minutos después, observó el resultado sin tanto protocolo. Sus ojos se abrieron horrorizados mientras parpadeaba y parpadeaba, tratando de borrar la imagen de esas dos líneas ro