POV Harriet
Me quedo quieta frente al espejo, observándome por un largo rato. Sé que ya casi es la hora, pero nadie se quejará si llegamos unos minutos tarde.
Mis manos descansan a los lados del vestido, alisando una tela que ya no tiene arrugas. Lo hago una y otra vez, buscando un poco de calma en este gesto, cuando sé que solo es una excusa para retrasar esto.
Respiro hondo y el aire entra, pero no se queda el tiempo suficiente dentro de mí.
Esta vez, no es la tormenta, no hay truenos,