REGINA.
Algo en su tono llamó la atención de su amiga que la observó esperando a que se explicara. Regina se había perdido momentáneamente en el recuerdo del principal de las empresas, en su mente perfectamente perfilado ese hombre alto y musculoso, de mirada impactante que esa misma tarde le había dicho las frases más lascivas que hubiera escuchado, en un tono de deseo tal que todavía la hacía vibrar.
—Había unos diseños espectaculares— recuperó el habla—. Tan exquisitos que no podía dejar de