Nunca la habían besado así, como si quisieran arrebatarle el aliento, con hambre, comiéndole la boca sin pausa. Respondió del mismo modo hasta qué pareció quedarse sin respiración. Cuando se separaron, se miraron por varios segundos, él aun rozando su rostro con un dedo, delineando sus labios y sonriendo con gesto tan seductor que sintió que era otro golpe a su confianza.
—Intuía que eras intensa y este beso acaba de confirmarlo—dijo, sin dejar de mirarla.
—Yo…—buscó recomponerse y que no se tr