No sé cómo lo logró Lorenzo, pero aquí estoy, entregándome a él como una mujer fácil. Un par de hot dogs callejeros y besos. Fue suficiente para que ahora estuviera aquí clamando por sus caricias.
-Me encanta verte celosa.- menciona mientras me somete sin piedad alguna, quisiera responderle pero mi voz ya ronca por tantos jadeos no me lo permite.-
Al final caigo en su pecho, el sudor de nuestra cuerpos se mezclan, yo respiro con dificultad, mientras él acaricia mi espalda.
-Sabes que mi