¡Oh no! Me acosté con el papá de mi novio. 😳
La luz de la mañana hacía que todo se sintiera como un interrogatorio por traición.
Seguía de rodillas sobre el frío azulejo de la cocina, con el aliento entrecortado mientras Robert se alzaba sobre mí. Sostenía el encaje negro en el aire, balanceándolo como si nada. Mi corazón era un pájaro frenético contra mis costillas.
—Inhala —ordenó con voz baja, mientras presionaba el encaje contra mis labios entreabiertos. El aroma de mi propia excitación, mezclado con su costosa colonia, me inundó la