El desayuno fue una pesadilla. Estaba sentada frente a Matt, picando un plato de huevos orgánicos carísimos que sabían a cartón. Cada vez que levantaba la vista, él estaba mirando su teléfono, con una expresión que hacía parecer que yo era una mosca a la que quería aplastar. Mi mamá y Draco estaban ocupados planeando las rutas, actuando como si fuéramos una gran familia feliz. Yo simplemente mantuve la cabeza baja, tratando de olvidar cómo se veía la mano de Matt bajo la luz de la luna unas hor