La sala estaba a oscuras, iluminada únicamente por la luz azul y parpadeante de la gran pantalla del televisor.
La madre de Vicky estaba sentada al otro extremo del sofá, riéndose de un chiste de la película. Su hermanastro, Leo, estaba despatarrado en la alfombra, comiendo palomitas y con la mirada fija en la pantalla.
Vicky estaba sentada justo al lado de su padrastro, Greg. Una manta gruesa y suave cubría el regazo de ambos, ocultándolos de todos los demás en la habitación. Bajo esa manta,