El aire dejó de ser solo aire, se volvió presión, una masa invisible que empujaba desde todos los ángulos como si el espacio se estuviera cerrando lentamente sobre nosotros, y en medio de ese punto suspendido donde nadie retrocedía pero nadie avanzaba sin medir las consecuencias, entendí que lo que estaba a punto de ocurrir no iba a ser una simple confrontación, no iba a ser una escena más dentro de una noche que ya había perdido toda apariencia de normalidad, iba a ser un quiebre, uno de esos