—¿Le dejaste el teléfono?
—Sí señor…
—¿Le dijiste que podía llamarte si alguna cosa?
—Señor… ella…
—Basta… —Iván se rascó la cabeza y se limpió la cara con las manos—. ¿Ágata?
—Su vuelo llega en dos horas… y viene con la señorita Mila…
—Perfecto… —Él caminó de aquí para allá mientras Sora pasó un trago.
—He puesto a los hombres para que las reciban y las traigan a la mansión…
—¿Y el cuerpo de Ciro?
—Estará aquí justo cuando lleguen…
—Bien… —Iván estaban a punto de salir, pero se regresó para ap