23 años atrás…
Ana abrió los ojos y su respiración se hizo pesada. Sentía una daga en su estómago, y cuando trató de levantarse, ella vio como sus ojos, que estaban borrosos, iban aclarando una imagen frente a ella.
—¿Iván…?
Ella se puso la mano en su costilla, mientras se rascó los ojos con la otra.
—¿Cómo te sientes? —ella pudo reconocer esa voz, que ahora odiaba con muchas fuerzas, y su corazón se disparó de inmediato ante el miedo.
Poco a poco su visión enfocó a Armand, mientras a su alrede