LA CHICA DEL VIOLÍN. CAPÍTULO 20. Una amenaza
La expresión de sorpresa de Finn era tan falsa que a Lucio se le revolvió el estómago.
—¡Oye! ¿¡De qué hablas!?
—No quería creerlo —murmuró Lucio gruñendo de rabia—, pero era la única explicación posible. ¡Tú! ¡Tú eres el responsable de que Siux haya duplicado su precio!
—¿Y por qué es mi culpa? —espetó Finn defendiéndose—. El tipo es un estafador, seguro que quería sacarte más dinero desde el principio.
—¡No, no, no! —gritó Lucio levantándose del sillón—. No te vas a librar tan fácilmente, por