LA CHICA DEL VIOLÍN. CAPÍTULO 13. ¡El infierno no era literal!
Podía parecer una locura, pero Lucio sentía que sus días eran demasiado largos y sus noches demasiado fugaces. Él y Maya habían dejado de hablar de Finn para no meterse en temas escabrosos, y en lugar de eso intentaban concentrarse en lo que era realmente importante: Maya tenía varios conciertos por delante y Lucio debía concretar unas cuantas inversiones.
Los días eran terribles para Lucio mientras esperaba esa llamada para ir a buscarla. Y las noches pasaban entre jadeos, sexo y películas en