CAPÍTULO 74. La denuncia
Marianne miró a Gabriel. Estaban acurrucados de nuevo en el sofá de la cabaña después de regresar del Lago Tahoe. Sabía que él tenía miedo de que pudieran lastimarla, pero estaba decidida a hacer aquello a pesar de los riesgos.
—Voy a hacerlo. Voy a ir a la policía y a contarles lo que me hizo Astor.
El corazón de Gabriel se hundió. Sabía que sería arriesgado, pero nunca había imaginado que realmente podían perder tanto en el proceso.
—¿Estás segura de que quieres hacerlo? Podrían hacerte daño,