CAPÍTULO 39. ¡Arréstelo!
Marianne apretó los dientes cuando el Ministro Moore llegó junto a ella. Se veía furioso y demacrado. La miró como si fuera un insecto y miró a Gabriel con desprecio concentrado.
—Espero que haya disfrutado la despedida de soltera, señorita Grey… porque ya se acabó —gruñó por lo bajo antes de girarse hacia el guardaespaldas—. ¡Y tú…! ¿No te pagué lo suficientemente bien? ¿Tenías que traicionarme?
—Uno solo traiciona a quien se le ha tenido cierta lealtad —escupió Gabriel con una calma que Maria