El CEO Ferreira, le había regresado la cortesía a su consuegro, Alexander Black, era muy conocido por su extrema posesividad sobre el apuesto inglés Joan, lo amaba con toda su oscura alma, solo por él su corazón latía desbocado cada vez que le hacía el amor
— Alessandro, déjame cargar al bebé, es tan hermoso, no imaginé que fueras a tener un bebé, tan jóven, pero será genial cuando crezca y parezcan hermanos
— Señor Black, ya hemos llevado a su esposa a la habitación que indicó, ella lo e