El apuesto y entrajado CEO, bajó de su coche para buscar a su mujer, poco le faltaba para destruir todo a su paso hasta llegar a la recepción
— Buscó a Dariana Black, ¿dígame en qué mesa está!
— Lo siento, no tenemos a ninguna Dariana Black, registrada
La respuesta no había sido de su agrado, sacó unos billetes de cien de su carrera y mientras se los daba a la señorita, él dijo
— Cheque de nuevo
— Tenemos registrada a una joven con ese nombre, pero de apellido Ferreira
— ¿Con