Danilo tenía en sus brazos a la mujer embarazada, Fabio estaba ya angustiado, cuidaba a su esposa como su mayor tesoro, siempre pendiente de sus antojos, de sus malestares, no había cosas que no hiciera por ella, y ahora la veía mal por culpa de su asistente
El CEO Mancini ya había padecido lo suficientemente al perder a su primer amor por culpa de una perversa mujer que se había obsesionado con él, no estaba dispuesto a volver a pasar por lo mismo y perder de nuevo su felicidad
El CEO corrió a