No hubo nada más que la joven caprichosa pudiera hacer, estaba de más decir que no era bienvenida en la mansión Ferreira, los padres de Drago no fueron groseros pero tampoco fueron cálidos, parecía que no había podido engañarlos y ganar su simpatía como lo había planeado, y es que la joven no tenía idea del nivel de inteligencia que había en esa familia
— Drago, ya estoy aquí, por qué no me dejas quedar para este día en el que la familia se reúne al recalentado, me gustaría mucho compartir con