Aithana se sonrojó por la confesión del CEO Ferreira, todo estaba pasando tan rápido que le daba vueltas la cabeza, la petición de mano hecha por Eliot, el anuncio de su padre presentado al nuevo socio de la compañía, Drago, siendo el inversor de millones y millones de dólares, era demasiado para su frágil salud
A la bella rubia le atacaron náuseas, recién había cenado y su estómago no toleraba casi nada, buscó el baño más cercano y se encerró a volver el estómago, ella se quedó unos momen