Después de haberse esperado y guardado por años, por fin llegaba el día en el que estos dos corazones predestinados se entregaban en menos de nada llegaron a un penthouse que Drago recién había adquirido en secreto para mudarse de casa de sus padres, ambos seguían ebrios de pasión
A Drago, se le olvidaron los golpes que llevaba en el cuerpo, el placer de tener entre sus brazos al único amor de su vida, borraba todo lo demás
Esa noche la pasaron entregándose y amándose, sin reservas
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