Me desperté sobresaltada, y me di cuenta que estaba en la habitación acostada en la cama, Samuel estaba observándome con preocupación, a un lado estaba Amelia que se veía muy asustada.
— te juro que nunca lo hice con el — le dije llorando.
Samuel acaricio mi mejilla y después me dio un beso en la frente.
— tranquila — me dijo.
Yo lo abracé con fuerza y empecé a llorar en su hombro.
— te lo juro, por favor créeme — le pedí.
Samuel me apretó más a él.
— te creo, ahora cálmate — me pidió.
Yo me se