Samuel y yo regresamos a casa a la mañana siguiente, mientras caminábamos a la puerta de entrada compartimos un par de miradas, yo me sentía extraña, pero muy bien, ahora veía a Samuel diferente, era como si se viera más lindo, más interesante y más mío.
Cuando entramos un sirviente se nos acerco apresuradamente, yo me asuste un poco, ya que eso podía ser malas noticias.
— El conde de Woodsread le está esperando en la oficina — dijo el sirviente.
Samuel camino con rapidez a la oficina y yo fu