Mundo ficciónIniciar sesión— De verdad te gusta desafiarlos. — acotó Esteban al percatarse de cómo le devolvía la mirada asesina a uno de los vampiros que estaban detrás de él.
— No deja de mirarnos desde que llegué. — me defendí.
— Quizás porque no has dejado de mirarlo de ese modo. — me acusó.
— ¿Mhh? — volví la







