—Es una reunión muy importante, el futuro de mi empresa depende de esta reunión.
—La empresa de los Barbieri se refiere usted—Sin una mueca de sonrisa o burla, era como rostro de póker, no podía reclamarle nada porque estaban a punto de ingresar a salón escogido para la ocasión, de pronto a lo lejos aparece Franco e Ivanna, Elizabeth se tensa y sin querer casi choca con su jefe.
—Compórtese y le repito: no cometa alguna torpeza.
—Si, señor, como ordene, permítame que voy a revisar que todo esté