71. Camisa
POV Oliver Chevalier
En un solo segundo mi pulso se disparó.
Los Chevalier siempre tenían control.
Los Chevalier nunca temían.
Los Chevalier siempre tenían un plan.
No en ese momento.
Mi mandíbula se tensó con tanta fuerza que un dolor comenzó a subir con rapidez a mi sien. Mi boca se secó de repente, sintiéndose arenosa.
—Merde! Je ne peux pas croire que je lui ai été infidèle. (¡Maldita sea! No puedo creer que le fui infiel).
Me levanté de mi sillón acelerado. Comencé a caminar hacia la puer