153. Hospital
El sol mañanero se filtraba por la ventana cubriendo con ámbar la habitación.
Decían que la felicidad no podía ser tan plena. Se equivocaban.
Mi cuerpo dolía por la intensa noche anterior, pero no me importaba. Estaba con el amor de mi vida en la hermosa Bora Bora. Desde mi ventana podía ver la laguna de ese azul eléctrico que parecía falso, pero no lo era. El sol hacía que brillara aún más.
Recostada, miraba el hermoso lugar. Ya teníamos casi cuatro semanas allí y regresaríamos pronto. Sabía q