100. Hacker
La ciudad de Nueva York, impresionante pero al mismo tiempo abrumadora, me saludaba de manera silenciosa.
Acariciaba mi vientre mientras miraba desde el sofá que se encontraba en la oficina de Oliver la ciudad a través de su ventanal. Desde donde me encontraba, todos parecían pequeños, insignificantes, pero sabía que todos eran importantes. Estábamos en el área más importante, donde parecía que todo podía verse.
¿Se podría?
No.
La sensación de que algo no estaba encajando en mi vida me habí