—Mateo, fue ella —dijo Camila, señalándome con odio.
—Ayer fue ella la que hizo que tu mamá se enfermara. Estaba bien, pero Aurora la hizo llorar y entonces la enfermedad empeoró.
La miré, seria:
—¿De verdad crees que fue culpa mía? ¿No sabes perfectamente que fuiste tú? ¿Necesitas que te recuerde todo lo que hiciste ayer?
—¡No digas tonterías! Yo siempre he respetado a Sayuri, y ella también me quiere a mí. En cambio tú... solo con verte se ponía de malas. ¿Quién más pudo haberla enfermado, si