—¡Ahhh! ¡¿Aurora?! ¿No es Aurora?
Alan apareció, de repente, frente a mí, bloqueándome el camino.
Al levantar la vista, vi a Mateo detrás de él. No sé si es que tengo mala suerte o qué, pero siempre que no quiero ver a Mateo, es cuando me lo encuentro.
Y cuando realmente necesito pedirle dinero, parece un fantasma.
Alan me miraba, sonriendo.
—Aurora, ¿estás bien? La noche del evento de baile te fuiste de la nada, estuve preocupado por ti un buen rato.
Por dentro, me reí sarcásticamente. Este Al